Calefacción

Entendemos por calefacción a un conjunto de aparatos y accesorios que una vez instalados, facilitan la consecución y mantenimiento de unas condiciones de bienestar térmico, durante las estaciones frías. Los equipos de calefacción pueden ser de distinta tipología, destacando calefacción tipo Split – conductos que además de otorgar calor, son capaces de proporcionar aire frío-, los emisores térmicos, como por ejemplo las estufas de pellet, radiadores de agua, radiadores eléctricos, así como Calefacción por Suelo Radiante.

Lo más usual en España, es la instalación de un sistema de calefacción mediante radiadores, que ofrecen un calor limpio y agradable - en contraposición con los tipo Split o fan-coils, que al disponer de un motor que mueve el aire, aunque lo reparte mejor por la estancia, puede resultar algo incómodo notar esas corrientes de aire.

Hoy en día, un sistema de calefacción no necesariamente requiere de la instalación de una caldera – ya sea esta de gasoil, gas, o energía renovable como la biomasa- ya que gracias a la energía solar, podemos llegar a dar suministro a un sistema de calefacción en nuestra vivienda, e incluso el suministro de ACS.

Podemos contar con equipos termosifones –lo adecaudo sería contar con un calentador o termo eléctrico como apoyo energético-, o bien de sistema forzado – que dispone de un acumulador y un sistema de bombeo que posibilita el almacenamiento y recirculación del calor en el agua del circuito.

Calefacción. Control y regulación

Una instalación de calefacción que no dispone de los elementos adecuados para el control y regulación de la temperatura es una instalación mal acabada, poco eficiente, y a la larga, nos acabará saliendo caro. Según lo expuesto en el RITE RD 238/2013, “el control de sistema se basará en una sonda exterior de compensación de temperatura y/o termostato modulante, de forma que modifique la temperatura de ida a emisores, adaptándolos a la demanda.”

La incorporación de un cronotermostato en nuestra instalación, puede suponer unos niveles de ahorro energético cercano al 20%. Tenemos la posibilidad de contar con termostatos controlables a través de Wi-Fi, con los que programar la temperatura adecuada para nuestra vivienda en cualquier momento y lugar.



Calefacción. Estufas de Pellet

Ahorro energético, eficiencia y estética. Las estufas de pellet aglutinan los conceptos anteriores, para ofrecer el confort propio de una calefacción en tu estancia. El combustible es cien por cien natural, ya que el pellet es un compuesto de residuos vegetales principalmente, cuyas emisiones de CO2 son muy bajas y poco dañinas (los gases emitidos hacen el mismo efecto que produce la descomposición natural de la madera, por lo que es cien por cien renovable y respetuoso con el medio ambiente).

Las estufas de pellets están ideadas para pequeñas estancias de ocupación baja (como una casa de campo que visitamos solo en fin de semana), o para estancias de uso habitual.

A la hora de escoger un modelo, hemos de prestar atención a los siguientes detalles:

  1. Se sugiere que, la estufa vaya instalada frente a la zona donde normalmente estamos en el salón (por ejemplo en la pared frente al sofá de casa), por un criterio estético, al que añadimos el hecho de que la estufa emite calor, la mejor forma de aprovecharlo es situarla en un punto desde el que se distribuya el calor hacia toda la estancia.

  2. Hemos de tener en cuenta que la salida de humos ha de hacerse hacia el exterior de la vivienda.

  3. La estancia debe poseer buena ventilación para una correcta combustión, en caso contrario, será necesario hacer una toma de aspiración hacia el exterior de la vivienda.

Hay varios tipos de estufas de pellet, existe la posibilidad de usar una estufa de pellet hidro para apoyar el sistema de calefacción de la vivienda, o bien, usar una estufa canalizable, para llevar el calor a una habitación colindante, a través de un conducto que lleva el aire caliente hacia ella. Por tanto, una estufa puede ser una opción interesante para calentar tu salón, apoyar tu calefacción o dotar de un confort extra a varias estancias de una forma responsable con el medio ambiente.

  

       

Calefacción. Bombas Circuladoras

Se trata de electrobombas centrífugas instaladas de forma intercalada en la red o circuito de calefacción, o bien, agua caliente sanitaria, con el objetivo de impulsar el agua caliente; se pueden colocar tanto en la tubería de ida como en la de retorno.


Calefacción. Radiador Eléctrico

Su funcionamiento se basa en el calentamiento de unas resistencias que posee en su interior, gracias a la energía eléctrica que consume, por convección, el aire caliente sale disipado por la parte superior, y el frío entra por la parte inferior.

Gracias a los materiales con los que se fabrican, además del calentamiento por convección, se produce el calentamiento por radiación; el cuerpo del radiador también transfiere energía calorífica al habitáculo donde se encuentra.

Calefacción. Radiador de Agua

Son la primera opción a la hora de instalar un sistema de calefacción en nuestro país. Su funcionamiento es sencillo, normalmente, se basan en una caldera de agua –ya sea por gasoil, gas o biomasa), esta caldera calienta el agua que se distribuye por las tuberías del sistema, llegando a los radiadores, que ofrecen el calor óptimo en la vivienda. Los radiadores disponen de una llave de corte para poner en funcionamiento o apagar cada radiador. Cabe la posibilidad de que estas llaves –válvulas- sean termostáticas, lo que ayuda a mantener la estancia en una temperatura óptima a la vez que se reduce el gasto energético, ya que el nivel de eficiencia conseguida es muy superior al que se obtiene con radiadores que no disponen de llaves termostáticas (en ese caso solo podemos elegir entre encendido y apagado, sin tener en consideración las temperaturas de impulsión, del propio radiador, y del ambiente donde se halla.)

Calefacción. Toalleros

Un toallero eléctrico es un tipo de emisor térmico que cumple dos funciones: climatizar adecuadamente el baño y otorgar una mejora estética en el mismo. Gracias a ellos, la temperatura en el cuarto de baño es agradable, consigue secar las toallas con mayor rapidez, y hace que el ambiente húmedo propio después de un baño, sea mas agradable a nuestra percepción. Debido al poco uso de los baños, no es necesario mantener un toallero encendido durante todo el día, ya que en pocos minutos es posible conseguir la temperatura óptima por sus escasas dimensiones.