Tratamiento de agua

Descalcificación

El agua entre sus propiedades químicas, posee una denominada dureza, ésta es mayor en zonas calizas, afectando a las instalaciones de agua. La dureza viene dada por el nivel de sales de calcio y magnesio disueltos en el agua, comportándose como incrustantes, además de ser poco solubles.

Con calor suele incrustarse más, por lo que cuando esto ocurre en una resistencia de un termo eléctrico, o en el serpentín de interacumulador, el calcio se precipita en ellos actuando como aislante, lo que conlleva un mayor consumo energético para el mismo rendimiento que se conseguía sin contar con esa calcificación.

A partir de 20ºF se considera agua semidura y se plantea la necesidad de instalar un descalcificador.

El descalcificador tras su tratamiento, rebaja la dureza del agua, no obstante hay que contar siempre con una dureza residual – en torno a 7-12 ºF, ya que si bajamos de estas cifras, el agua en lugar de incrustar puede llegar a ser corrosiva, y por tanto oxidante.

A la hora de escoger un descalcificador hay que tener en cuenta una serie de factores:

  1. Presión

  2. Dureza

  3. Caudal instalación (término medio 20-30 l/min)

  4. Consumo agua diaria (cada persona se estima que consume entre 150-200 litros de agua al día)




Osmosis inversa

Sistema por el cual se eliminan sustancias nocivas del agua de consumo en nuestra vivienda, como por ejemplo exceso de cal, mal sabor, color y olor. Mediante una presión concreta ejercida, el agua pasa por una membrana y conseguimos obtener una parte de agua purificada y otra parte de agua cargada en sales y sustancias nocivas, que descartamos desechando por el desagüe. El sistema no necesita productos químicos, ya que su funcionamiento se basa en el uso de una serie de filtros y membranas.

La filtración del agua se realiza en cinco o seis etapas, eliminando tras ellas todo tipo de impureza, además de los olores, metales y nitratos. Para mantener en buenas condiciones el equipo bastará con sustituir los filtros tras doce meses de uso, la membrana puede ser útil durante uno o dos años, dependiendo del tipo de agua.



Filtros para tratamiento de agua

De forma adicional a la instalación de los equipos anteriores –descalcificador y ósmosis inversa- puede ser necesario instalar una serie de filtros como por ejemplo:

  1. De polifosfatos. Su contenido pasa al torrente de agua en la tubería, formando una capa superficial en las paredes interiores de la tubería evitando las incrustaciones, básico para zonas con dureza muy alta.

  2. De carbón activo: Necesario para eliminar sabores y/o olores de la propia agua.